Producimos casi tantos aceites esenciales como existen plantas. Seguro has usado estas valiosas sustancias y sus seductoras fragancias. Aquí te resumimos diferentes maneras de extracción y calidades que encuentras en el mercado, para que sepas cómo escoger el aceite que necesitas, para cuidar tu hogar, tu salud y el planeta :
Extracción
Los aceites esenciales se producen en las glándulas oleosas de las plantas y se almacenan en las flores, las hojas, las semillas, las cáscaras de las frutas, las raíces, las resinas, la corteza o la madera.
Los aceites esenciales suelen extraerse por prensado o destilación al vapor. Para la extracción de los aceites esenciales de los cítricos, se prensan las cáscaras. Sin embargo, el método más común es la destilación al vapor. Para ello, se sopla vapor en un recipiente sellado que contiene material vegetal triturado. El vapor extrae el aceite esencial de la planta. El subproducto son los hidrolatos, las llamadas aguas vegetales, que pueden utilizarse de forma similar a los aceites esenciales, sin embargo no tienen la misma potencia.
Calidad
La calidad de la materia prima es tan importante como el proceso de destilación. Un aceite naturalmente puro procede de la respectiva planta madre. Es natural y no se altera, se conservan todos los ingredientes y las proporciones naturales de la planta. Los aceites esenciales son sustancias complejas que requieren para su obtención unos cuidados muy particulares. Bajo la actuación del oxígeno, del agua, del vapor de agua y de la temperatura las moléculas aromáticas de la esencia de la planta sufren varias modificaciones( oxidaciones, hidrólisis, reestructuraciones) mínimas en ciertos casos, importantes en otros.
Modo de conservación de los aceites esenciales
Los aceites esenciales 100% naturales no se ponen malos como los aceites vegetales grasos, ellos mismos se conservan. Muchos de los aceites esenciales son antioxidantes, por eso es muy importante la manera como los almacenas. Los aceites esenciales son sensibles a los rayos ultravioletas y al calor, por tanto se deben conservar alejados del paso de la luz y protegidos en frascos de cristal oscuro o de aluminio que no permitan el paso de los UV. Idealmente los debes almacenar en un lugar oscuro y fresco. Los aceites esenciales son volátiles, evita la pérdida molecular, minimiza su contacto con el aire: mantener sus envases siempre muy bien cerrados.